El ayuno es uno de los métodos terapéuticos más
antiguos conocidos por el hombre. Aún antes del advenimiento de las
artes de curación el hombre instintivamente suspendía el comer cuando se
sentía enfermo. Los animales siempre ayunan cuando no se sienten bien.
Hipócrates, Galeno, Paracelso, y otros grandes hombres de la medicina
indicaron con frecuencia el ayuno.
La ciencia médica
actual ha descartado completamente la práctica del ayuno como medida
terapéutica. Sin embargo, en los últimos años algunas instituciones
médicas de reconocido prestigio han reiniciado interesantes
investigaciones para determinar los efectos del ayuno sobre la salud.
Es ampliamente conocida la famosa marcha de ayuno
dirigida por el Dr. Lennat Edren, en Suiza. Aunque los participantes
fueron sometidos a un fuerte ejercicio de caminar 33 millas al día
durante 10 días, su condición de salud mejoró sintiéndose más fuertes,
con más vigor y vitalidad después del ayuno, según lo expresó un médico
que participó en la marcha del ayuno.
En Alemania, el ayuno es usado en cientos de clínicas
biológicas. El Dr. Otto Buchinger ha supervisado más de 90 mil casos de
ayuno que han dado buenos resultados.
Algunos estudios recientes con animales realizados en
Estados Unidos demuestren que el ayuno periódico prolongó su tiempo de
vida dos veces y media su duración habitual.
En Inglaterra ocurrió el siguiente caso: un hombre de
50 años de edad, con el corazón destrozado porque su esposa lo dejó por
un amante más joven, decidió quitarse la vida dejando de comer. Se fue a
las montañas absteniéndose de todo alimento y sólo tomando
ocasionalmente algunos sorbos de agua de las corrientes de las montañas.
Esperaba morir en unos pocos días. Pero para su sorpresa la deseada
muerte no llegaba. De hecho el notó que a medida que los días pasaban se
sentía mejor y mas fuerte.
Después de 74 días en las montañas sin ingerir
alimentos, este hombre cambió de idea (el ayuno mejora la capacidad
mental y contribuye a clarificar el pensamiento), sintiendo que no valía
la pena que el se quitara la vida, ya que ciertamente había otras
mujeres en el mundo.
Volvió a la civilización y vivió felizmente otros 30
años con una nueva esposa. En Escocia una mujer de 54 años duró 249 días
tomando jugo solamente y no sólo no sufrió ningún daño, sino que perdió
74 libras que tenia de más y se liberó de fuertes dolores artríticos que
la aquejaban.
¿COMO ACTUA EL AYUNO?
1. Durante el ayuno el cuerpo descompone y quema las
células y tejidos que están enfermos, dañados, envejecidos o muertos.
Sin embargo, los tejidos esenciales y los órganos vitales, las
glándulas, el sistema nervioso y el cerebro no son dañados durante el
ayuno.
2. Durante el ayuno mientras las células viejas y los
tejidos enfermos son quemados, se acelera la formación de células nuevas
y saludables. Cuando las células viejas y enfermas son descompuestas,
los aminoácidos no son desperdiciados, sino que son liberados y usados
otra vez en el proceso de reconstrucción de nuevas células.
3. Durante el ayuno con jugos la capacidad de
eliminación y de limpieza de los órganos (pulmones, hígado, riñones, y
piel) es grandemente aumentada y grandes cantidades de desperdicios
metabólicos y toxinas son rápidamente eliminados. Por ejemplo, durante
el ayuno la concentración de toxinas puede ser 10 veces mayor que lo
normal. Esto se debe a que las vías digestivas, hígado y riñones son
liberados de su carga usual de digerir alimentos y eliminar los
desperdicios resultantes, pudiendo concentrarse en la limpieza de las
viejas toxinas acumuladas tales como ácido úrico, purinas, etc.
4. El ayuno proporciona un descanso a los órganos de
digestión y absorción. Después del ayuno la digestión y la utilización
de los nutrientes es grandemente mejorado.
5. El ayuno ejerce un efecto estabilizador y
rejuvenecedor de todas las funciones vitales. El sistema nervioso se
rejuvenece, la capacidad mental mejora, las secreciones hormonales son
estimuladas y el balance bioquímico mineral de los tejidos es
normalizado.
COMO REALIZAR EL AYUNO
La mejor y más efectiva forma de ayunar es “el ayuno
de jugo”. Aunque la forma tradicional de ayunar era sólo con agua, todas
las autoridades en esta materia hoy en día están de acuerdo en que el
ayuno de jugo es superior al ayuno de agua.
Durante el ayuno el cuerpo quema y expulsa grandes
cantidades de desperdicio acumulados. Este proceso de limpieza es
ayudado cuando se toma jugos alcalinos en vez de simplemente agua. Las
vitaminas, minerales, enzimas y otras sustancias presentes en los
vegetales crudos y en las frutas son sumamente beneficiosos para
normalizar todos los procesos del cuerpo, supliendo los elementos
necesarios para la actividad de curación del cuerpo y la regeneración
celular.
Estos jugos no requieren esfuerzos digestivos y son
fácilmente asimilados.
El desbalance mineral en los tejidos es una de las
principales causas de una pobre oxigenación y la consecuente enfermedad
y envejecimiento prematuro. La gran cantidad de minerales que contienen
estos jugos ayuda a restaurar el balance bioquímico de las células y
tejidos.
Muchos expertos en la práctica del ayuno recomiendan
comenzar este con una enema a la que se debe agregar 3-4 gotas de jugo
de limón. Durante el día usted puede tomar abundante agua, te de hojas,
como hierba buena, menta, manzanilla, etc., jugos de frutas frescas,
jugos de vegetales. Pero siempre una cosa a la vez con intervalos de dos
horas entre uno y otro.
Sin supervisión médica no es recomendable que usted
prolongue el ayuno más de una semana. Es de suma importancia saber
concluir el ayuno. Todo el beneficio que proporciona el ayuno puede
perderse si este no se termina sabiamente. Es necesario regresar
gradualmente a la dieta habitual, comiendo sólo pequeñas cantidades de
alimentos ligeros y masticando bien cada bocado.
Los medicamentos deben ser suspendidos cuando se
practica el ayuno, con excepción de los pacientes con insuficiencia
cardíaca que usan digitales, los diabéticos que usan insulina y los
pacientes que han estado usando cortisona. También es conveniente
suspender la ingestión de vitaminas y minerales. Por supuesto que
también debe evitarse el tabaco, café y alcohol. De hecho el ayuno es la
mejor manera de liberarse del tabaco y el alcohol.
Se debe evitar el ayuno en casos avanzados de
diabetes, tuberculosis activa, cánceres activos y trastornos cardíacos
en personas de avanzada edad.
1
Tal como apareció en la
Revista Nutrición y Salud, 1985.