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Enoc y su
Puesto de Avanzada
Por Elena de White
“Enoc era un hombre santo. Sirvió a Dios con sencillez de corazón.
Se dio cuenta de la corrupción de la familia humana, y se separó de
los descendientes de Caín, y los censuró por sus maldades grandes.
Había sobre la tierra aquellos que reconocían a Dios, que le temían
y le hacía culto. Sin embargo el justo Enoc estaba tan angustiado
por la maldad aumentante de los impíos que no se asociaba con ellos
diariamente, temiendo que fuera afectado por la infidelidad de
ellos, y temiendo que sus pensamientos pudieran no considerar jamás
a Dios con aquella santa reverencia debida a su exaltado carácter.
Su alma se angustiaba cuando presenciaba como pisoteaban diariamente
la autoridad de Dios. Eligió estar separado de ellos y pasar gran
parte de su tiempo en soledad, que dedicó a la oración y a la
reflexión. Esperó en Dios, y oró que pudiera conocer Su voluntad
más perfectamente, para que pudiera ejecutarla. Dios se comunicaba
con Enoc a través de sus ángeles, y le dio instrucción divina. Le
hizo saber que no toleraría para siempre al hombre en su rebelión,
que Su propósito era destruir la raza pecadora trayendo un diluvio
de agua sobre la tierra.
Enoc fielmente narró a la gente todo lo que Dios le había revelado
por el espíritu de profecía. Algunos creyeron a sus palabras, y se
apartaron de su maldad para temer y adorar a Dios. Los tales
frecuentemente buscaron a Enoc en su lugar de retiro, y él los
instruía y oraba por ellos para que Dios les diera un conocimiento
de su voluntad. Por tiempo elegía ciertos períodos de retiro, y no
permitiría que la gente lo encontrara, porque interrumpían su santa
meditación y comunión con Dios. No se excluía todo el tiempo de la
sociedad de aquellos que lo amaban y escuchaban sus palabras de
sabiduría; ni tampoco se separaba totalmente del corrupto. Se
encontraba con los buenos y los malos en tiempo señalados, y obró
para tornar a los impíos de su camino perverso e instruirlos en el
conocimiento y el temor de Dios. Le enseñó a aquellos que tenía el
conocimiento de Dios a servirle más perfectamente. Permanecía con
ellos mientras pudiera beneficiarlos por medio de su conversación
pía y santo ejemplo, y luego se retiraba de toda sociedad: de los
justos, los burladores e idólatras, para permanecer en soledad
hambriento y sediento por comunión con Dios, y aquel conocimiento
divino que sólo Él pudiera darle.
Al hablar con Dios Enoc continuaba en crecer más divino. Su cara
estaba radiante con una luz santa que permanecía sobre su rostro
mientras instruía a aquellos que oían sus palabras de sabiduría. Su
apariencia dignificada y celestial golpeaba a la gente con pavor. El
Señor amaba a Enoc porque constantemente le seguía, y aborrecía la
iniquidad, y formalmente buscaba conocimiento celestial para que
pudiera hacer su voluntad perfectamente. Anhelaba unirse todavía
más estrechamente con Dios, a quien temía, reverenciaba y adoraba.
Dios no quiso permitir que Enoc muriera como otros hombres, sino que
envió a sus ángeles a llevarlo al cielo sin ver la muerte. En la
presencia de los justos y los malvados, Enoc fue removido de ellos.
Aquellos que le amaban pensaron que Dios pudo haberlo dejado en
alguno de sus lugares de retiro; pero después de buscarlo
diligentemente, y siendo incapaz de encontrarlo, reportaron que no
estaba, porque Dios se lo llevó.
Enoc,
al separarse del mundo, y pasar gran parte de su tiempo en oración y
en meditación con Dios, representa al pueblo leal de Dios que se
separará del mundo. La iniquidad prevalecerá sobre la tierra hasta
una extensión espantosa. Los hombres se darán a seguir toda
imaginación de sus corazones corruptos, y llevarán a cabo su
filosofía engañosa, y se rebelarán contra la autoridad del alto
cielo.
El pueblo de Dios se separará de las prácticas perversas de
aquellos que los rodean, y se esforzarán buscando pureza de
pensamientos y conformidad santa a su voluntad, hasta que su imagen
divina sea reflejada en ellos. Como Enoc estarán aptos para la
traslación al cielo. Mientras se esfuerzan en advertir e instruir
al mundo, no se conforman al espíritu ni a las costumbres de los
incrédulos, sino que los condenarán por medio de su ejemplo pío y
conversación santa. La traslación de Enoc al cielo justo antes de la
destrucción del mundo por el diluvio, representa la traslación de
todos los justos vivos de la tierra previa a la destrucción de ella
por fuego. Los santos serán glorificados en la presencia de
aquellos que los habían odiado por su obediencia leal a los
mandamientos justos de Dios.” Spiritual Gifts [Dones
Espirituales], volumen III, páginas 54-59.
“El
[Enoc] no moraba con los impíos. No se estableció en Sodoma
pensando salvar a Sodoma. Se ubicó junto con su familia donde la
atmósfera fuera lo más pura posible. De ese lugar, a veces iba a
los habitantes del mundo con su mensaje recibido de Dios. Le era
penosa cada visita que hacía al mundo. Veía y entendía algo de la
lepra del pecado. Después de proclamar su mensaje, siempre llevaba
de vuelta consigo hasta su lugar de retiro a los que habían recibido
la amonestación. Algunos de ellos llegaron a ser vencedores y
murieron antes de que viniera el diluvio. Pero muchos habían vivido
por tanto tiempo rodeados por la corruptora influencia del pecado,
que no podían soportar la rectitud.” Comentario Bíblico
Adventista, página 1102 (MS 42, 1900).
“Como pueblo que guarda los mandamientos de
Dios, debemos salir de las ciudades. Tal como lo hizo Enoc, debemos
trabajar en las ciudades pero no vivir en ellas.”-Evangelismo,
página 61 (1899).
“Volvemos a decir: "Fuera de las ciudades". No
consideréis que es una gran privación el tener que trasladaros a los
cerros y las montañas, sino buscad un retiro donde podáis estar
solos con Dios, para aprender su voluntad y sus caminos...
Insto a nuestro pueblo a que convierta la
búsqueda de la espiritualidad en la obra de su vida. Cristo está a
la puerta. Por esto digo a nuestro pueblo: "No consideréis que es
una privación el ser llamados a dejar las ciudades para trasladamos
al campo. Allí esperan abundantes bendiciones para los que deseen
aprehenderlas. Al contemplar las escenas de la naturaleza, las
obras del Creador, y al estudiar la obra de la mano de Dios, seréis
transformados imperceptiblemente a la misma imagen".-2MS 408 (1908).
“Es designio de Dios que vuestros hermanos se
establezcan fuera de las ciudades y desde esas avanzadas amonesten a
las ciudades y se levanten monumentos conmemorativos para Dios. Debe
haber una fuerza de influencia en las ciudades a fin de que el
mensaje de amonestación pueda ser escuchado.” (Review and Herald, 14
de abril, 1903). Evangelismo, página 60.
“Desígnense hombres juiciosos que no divulguen
sus intenciones, sino que busquen tales propiedades en las zonas
rurales, con fácil acceso a las ciudades, apropiadas para establecer
pequeñas escuelas de preparación para los obreros, y donde también
puedan proporcionarse facilidades para tratar a las personas
enfermas y fatigadas que no conocen la verdad. Buscad esos lugares
cerca de las ciudades, donde puedan conseguirse edificios apropiados
ya sea como obsequio de sus dueños, o comprados a un precio
razonable con fondos donados por nuestro pueblo.
No construyáis edificios en las ruidosas ciudades.”-Ev
61 (1909)
“Hay
que trabajar en favor de las ciudades desde puestos de avanzada. El
mensajero de Dios dijo: "¿No serán amonestadas las ciudades? Sí;
pero no por el pueblo de Dios que viva en ellas, sino mediante sus
visitas realizadas para advertirlas de lo que acontecerá sobre la
tierra".-2MS 410- 411 (1902).
Cultivad vuestras
propias provisiones
“El Señor quiere que las familias de su pueblo se
trasladen al campo donde puedan establecer sus casas, y cultivar sus
propias frutas y verduras, y donde sus hijos puedan estar en
contacto directo con las obras de Dios manifestadas en la
naturaleza. Llevad a vuestras familias lejos de las ciudades, es mi
mensaje.”-2MS 410 (1902).
“Una y otra vez el Señor ha instruido a los
miembros de su pueblo a que saquen sus familias de las ciudades y
las lleven al campo, donde puedan cultivar sus propias provisiones,
porque en el futuro el problema de comprar y de vender será muy
serio. Ahora deberíamos prestar atención a la instrucción que se
nos ha dado vez tras vez: Salid de las ciudades e id a los distritos
rurales, donde las casas no están apiñadas unas al lado de otras, y
donde estaréis libres de la interferencia de los enemigos.”-2MS 161
(1904).
“Ni una familia en cien se beneficiará física,
mental o espiritualmente por residir en la ciudad. La fe, la
esperanza, el amor y la felicidad se adquieren con facilidad mucho
mayor en los lugares retraídos, donde hay campos, colinas y
árboles. Alejad a vuestros hijos de los espectáculos y ruidos de la
ciudad, del traqueteo y bullicio de los tranvías y otros vehículos,
y tendrán mentes más sanas. Resultará más fácil grabar en su
corazón la verdad de la Palabra de Dios.”-HAd 121 (1905)
“Está aumentando la maldad en nuestras ciudades
y cada vez resulta más evidente que aquellos que permanecen en ellas
innecesariamente, arriesgan la salvación de su alma.”-CL 9 (1907).
“Es tiempo de que nuestro pueblo lleve a sus
familias de las ciudades a localidades más apartadas, de lo
contrario muchos de los jóvenes, y también muchos de los de más
edad, serán entrampados y arrebatados por el enemigo.”-8T 101
(1904).
“No es la voluntad de Dios que las familias de
su pueblo se establezcan en las ciudades, donde hay perturbaciones
y confusión constantes. Hay que evitar esto para sus hijos, porque
todo el sistema está corrompido por el apresuramiento, la prisa y el
ruido.”-2MS 410 (1902).
“Debieran ver qué puede hacerse por estas
instituciones para establecer tales industrias, de manera que
nuestra gente que desee dejar las ciudades pueda obtener casas
modestas sin un gran desembolso de recursos, y también pueda
encontrar empleo.”- Carta 25, 1902.
Comentarios
adicionales: Note que el llamado de
Dios no es para que simplemente nos vayamos a vivir al campo, sino
para que allí establezcamos puestos de avanzada evangelísticos. En
el campo deben establecerse pequeñas escuelas para la educación de
nuestros hijos y la preparación de obreros para la obra médica
misionera; además, facilidades para tratar a los enfermos,
industrias para proveer empleos y sostenimiento, y un programa
agrícola sólido para proveer nuestras propias provisiones. Dicho
programa ha de servir no sólo para el sustento físico, sino para la
edificación el carácter que nos ha de preparar para la traslación.
Observe nuevamente
la siguiente cita: “La traslación de Enoc al
cielo justo antes de la destrucción del mundo por el diluvio,
representa la traslación de todos los justos vivos de la tierra
previa a la destrucción de ella por fuego… Enoc, al separarse del
mundo, y pasar gran parte de su tiempo en oración y en meditación
con Dios, representa al pueblo leal de Dios que se separará
del mundo.”
¿Pertenezco yo al
pueblo leal de Dios o al desleal? ¿Soy trigo o cizaña? ¿Estoy entre
los obedientes o los desobedientes?
¡A la Ley y al
Testimonio! Si no hablan conforme a esto, es porque no les ha
amanecido.
Si tiene alguna
pregunta o comentario sobre este importante tema de obediencia y
sumisión a Dios, si deseas unirse a la construcción de puestos de
avanzada, o si deseas contribuir de alguna manera con este mensaje,
siéntase libre de comunicarte con quien suscribe en
ruben@upavision.com o llámeme al 616-633-2620.
Pr. Ruben
Molina-Ossers
UPA Visión
Inc.
Director Ejecutivo
Kentwood, MI

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